En mi anterior post titulado “Energía nuclear para salvar al mundo” comentaba, medio en broma pero muy en serio, que no me “creía” el rollito del cambio climático. Afortunadamente, la Ciencia es eso, Ciencia, y no tengo porque creerme las cosas. Uno puede leer los informes y las publicaciones al respecto y, con la formación necesaria, ser capaz de extraer las conclusiones precisas. Los informes del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) están llenos de imprecisiones, análisis sesgados de los datos, gráficas ocultadas y científicos horrorizados que salen corriendo de allí pidiendo que se quiten sus nombres de las firmas de los informes por vergüenza. Luego hacen un resúmen de 15 hojas para políticos y eso es lo que la gente se lee. El IPCC, y los científicos del clima en general tienen un problema fundamental, tener fé ciega en los modelos informáticos. El origen antrópico del cambio climático NO es una teoría porque no está demostrado, es simplemente una hipótesis a demostrar, así se hace la ciencia. No comentaré nada más de esto, ya lo hice extensamente en este post que podéis leer, pero los científicos que trabajamos todos los días con modelos sabemos perfectamente lo que significan y hasta qué punto puedes fiarte de sus resultados.
Para mí, hay cuatro argumentos básicos para defender la energía nuclear (para otros hay muchos más), pero yo únicamente utilizo tres y medio:
- El medio argumento, el cambio climático: ya he dicho que no confío en que el cambio en el clima tenga un origen antrópico (gracias Omar) porque así lo revelan las evidencias experimentales a las que he tenido acceso. Pero independientemente de que esto sea así o no, las leyes no las hago yo sino los políticos y son ellos los que han acordado que debemos reducir las emisiones de CO2 porque ellos sí que creen que estamos cambiando el clima del planeta. Nuestros políticos han sucumbido a la cantinela catastrofista del IPCC llevados en volandas por los de siempre. Dentro de 6 meses entra en vigor el protocolo de Kyoto y España está un 52% por encima de lo que ratificó en dicho protocolo. Esto significa que nos va a costar, a todos los españoles, la friolera de 1200 millones de euros al año en derechos de emisión y, si no fuera por las nucleares que tenemos nos costaría 300 millones de euros más cada año. Independientemente de que nos creamos el rollito del cambio climático hay que dejar de emitir CO2 porque hay unas leyes que así lo establecen, y creo que la energía nuclear es de gran ayuda en este punto, ya que es la única forma de generación masiva y estable que no emite CO2 en su operación.
- Segundo argumento, la garantía de suministro: Necesitamos energía, esto es una realidad inapelable, pero la necesitamos a cualquier hora ya que nadie está dispuesto a tener restricciones de electricidad ¿verdad? Los de siempre dicen que no necesitamos tanta energía, pero luego llegan a los debates en coche y con teléfono móvil, en fin… En sus delirios de grandeza, afirman que el 100% de la demanda energética de España puede ser abastecida por energías renovables. Esto, además de ser una soberana soplapollez es un altar a la más profunda ignorancia tecnológica, además de un monumento al dudoso arte de no saber sumar. Pueden ustedes leer cómo estos grupos “interpretan” los datos sobre producción energética en otro post que escribí no hace mucho. Las energías renovables son variables e impredecibles, de noche no hay sol, cuando hay anticiclón (cuando hace mucho frío o mucho calor) no hay viento y en España no tenemos demasiada agua. A esto tenemos que añadir que las tecnologías de almacenamiento de energía no son masivas y tienen una eficiencia muy baja, eso sin entrar a discutir las subvenciones de hasta el 500% que tienen las renovables para que se forren unos pocos y paguemos todos los españoles. En definitiva, yo apuesto por un futuro renovable, pero hasta que ese futuro llegue necesitamos una energía masiva, limpia y barata que opere durante ese gap temporal. La nuclear es la única solución de la que podemos echar mano YA, ahora mismo, tal vez no sea la solución ideal, pero desde luego es la menos mala.
- Tercer argumento, la independencia energética: España importa casi el 85% de sus necesidades energéticas. Esto es una aberración estratégica que no se puede permitir un país que está situado en el puesto decimoprimero en el ranking de PIB mundial. Le compramos la mayor parte del gas a Argelia y todo el petróleo a Oriente medio, con gobiernos de dudosa moralidad y confianza, que si se deciden a cortarnos el grifo hunden nuestras economías. Los 8 rectores nucleares que tenemos en España nos evitan la importación anual del equivalente a 100 millones de barriles de petróleo, que a 71$ que está ahora mismo son unos 6000 millones de euros ANUALES que nos ahorramos todos los españoles, eso sin contar los derechos de emisión de CO2 que ya comentamos más arriba. Se me puede rebatir diciendo que España tampoco tiene Uranio como materia prima y tendría que comprarlo de igual modo, y no le faltaría razón, la diferencia es que las mayores reservas de Uranio mundiales están en Australia y Canadá, y ahora la pregunta ¿prefieren ustedes hacer negocios con estos paises o con Afganistán e Irán?. Además, España tiene aprovisioamiento de Uranio para 3 o 4 años, sin embargo, si nos cortan el grifo del gas nos quedamos sin electricidad mañana mismo.
- Cuarto argumento, la competitividad: No sólo se necesita energía, además tiene que ser barata. El PIB de un pais está directamente relacionado con su consumo de energía: “no consumimos más energía porque seamos ricos, somos ricos porque consumimos más energía”. La energía barata aumenta la competitividad de tu industria, creando empleo, incrementando tu PIB y redundando en el aumento de la calidad y esperanza de vida. La energía nuclear es la más barata del mercado en la actualidad ya que entra en el pool diario en base (con un coste de unos 30 €/MWh), mientras que el valor medio del pool en 2006 fue de 62€/MWh y las renovables entraron de media a 95€/MWh (podéis consultar la página de OMEL que regula el mercado eléctrico). No quiero liar con datos, simplemente decir que hay varios estudios donde se comparan los costes de todos los tipos de generación de energía. Las conclusiones de dichos estudios son que, ahora mismo, las nucleares son competitivas con el carbón (que es la más barata), pero en cuanto metes los derechos de emisión de CO2 de éste último, la nuclear es claramente más barata. Para más detalles podéis consultar un post escrito en el Blog de Ciencia y Tecnología Nuclear acerca de los costes de la energía nuclear o leer el informe de Greenpeace en el que ellos mismos concluyen que la energía nuclear es, al menos, dos veces más barata que las renovables (y eso que han considerado eficiencias altamente no realistas para estas últimas), si es que no se enteran ni de lo que firman…
En definitiva, amigo Nica, creo que la energía nuclear tiene buenos y sólidos argumentos para ser defendida independientemente de que el origen antrópico del cambio climático sea cierto o no. Aunque no lo sea, tenemos unas leyes que nos impiden emitir CO2 para paliar ese “supuesto” cambio climático y firmemente creo que la única forma de conseguirlo es con centrales nucleares. Sin embargo también creo que éste es el más débil de los argumentos, siendo los de seguridad de suministro, competitividad y dependencia exterior muchísimo más importantes.