Cohetes nucleares
Me insta Victoria, una de nuestras lectoras, a comentar algo acerca de la noticia aparecida la semana pasada en NewScientist sobre la posibilidad de utilizar un pequeño reactor nuclear para “propulsar” cohetes en el programa espacial Estadounidense. Expliquemos en qué consiste esta técnica antes de pasar a las valoraciones personales, manifestando previamente que no soy un experto en temas espaciales.
El funcionamiento de un cohete se puede comprender intuitvamente enunciando la Tercera Ley de Newton, que reza más o menos lo siguiente: “a toda acción le corresponde una reacción con la misma fuerza y dirección, pero de sentido contrario”. Imaginemos que tenemos una tanque lleno de gas y comenzamos a quemarlo, las partículas que se mueven a mucha velocidad crearán fuerzas en las paredes del tanque, pero como estas fuerzas se contrarrestan el tanque no se mueve. Si ahora abrimos un orificio en la parte inferior del tanque las partículas saldrán del mismo hacia abajo con mucha velocidad (esto corresponde a la acción), mientras el tanque se movería hacia arriba en virtud de la Tercera Ley de Newton (esto sería la reacción). El proceso es análogo a cuando inflas un globo y lo sueltas, al salir el aire del globo éste “vuela” por toda la habitación.
Lo que se propone ahora es, en lugar de llevarlo hasta un temperatura muy alta mediante una reacción química (quemar el combustible) es calentarlo hasta una temperatura muy alta utilizando el calor que produce un pequeño reactor nuclear de fisión. ¿Por qué se propone esto? Pues porque entonces el combustible puede ser cualquier gas, e incluso agua. Y, sobre todo, porque al cohete se le puede cargar con un 35% más de peso. Teniendo en cuenta que un lanzamiento espacial cuesta unos 1500 millones de dólares, la NASA dice que pueden hacer una base permante en la Luna con 9 viajes, en lugar de los 12 que tendrían que hacer con cohetes convencionales. Una vez más, y como siempre, la razón es el ahorro de dinero.
Ahora viene el dilema. Victoria preguntaba el otro día que por qué no enviábamos los residuos radiactivos de las centrales nucleares al espacio. Yo argumentaba que ya que los enviamos a algún sitio mejor al Sol, pero que el método era francamente inseguro ya que la probabilidad de accidente en un lanzamiento espacial no es pequeña (como se ha demostrado). El resultado sería una amplia zona de suelo contaminada con residuos radiactivos, con todo lo que eso conlleva. El argumento del cohete nuclear es el siguiente, el reactor se cargará con Uranio, por tanto, mientras el reactor no funcione su radiactividad es muy baja y no presenta ningún peligro (un reactor nuclear sólo genera residuos después de quemar el Uranio). El punto clave está en que el reactor se pondrá en marcha una vez que el cohete haya salido de la atmósfera terrestre, por tanto el peligro de contaminación radiactiva en caso de accidente es despreciable. El lanzamiento propiamente dicho seguirá realizándose con combustible convencional.
La única cosa que no me queda clara es que deben pretender utilizar un reactor para cada lanzamiento, es decir, lo tirarán al espacio. Si no es así el argumento de la seguridad no sirve, ya que puedes tener un accidente en la reentrada cuando el reactor ya tiene plutonio y actínidos minoritarios (entre otras cosas) como residuos.






Parece increible, pero es así. Se puede perder un satélite durante un lanzamiento. Y no perder en el sentido de que el cohete explote, sino perder como el que se deja las llaves en el bar. Ayer por la noche se lanzó el satélite