La Tierra ha cruzado ya el equinocio de otoño, antes de ayer la noche y el día se miraron frente a frente y decidieron dejarlo en tablas, el portal de mi casa ya está lleno de hojas y al Bernabéu me tengo que llevar ya el abrigo. El nórdico ha salido del fondo del armario, al igual que las camisas de manga larga y los pantalones de tergal, las boinas y los sombreros, hervir agua para el té, las películas con la manta, los pies fríos en el sofá, mis bufandas, los cristales del coche empañados, la ropa que no seca, el toldo que no hay que bajar, sacar la basura muerto de frío, los guantes, la pasta en gas de la calefacción, el agua ardiendo de la ducha, las camisetas interiores, la sopa de mi madre (cuando la veo). Ya ha llegado…pero este año se me está haciendo más duro, el curro, la ciencia, mi tesis, pagar la hipoteca, la zona azul, Madrid, España, el 11-M, El Mundo y su conspiración, los de siempre, los nuevos, los que queman cajeros, los que se creen más, los que piensan que todos somos iguales, los que sabemos que no lo somos, los de la SGAE, Ramoncín, Greenpeace, Carlos Bravo, los de Nucleares no, los que creen que importa más salvar al topo de Cercedilla del Monte que 192 muertos en un tren, los de la misa de los domingos, la Casa Real, los vividores, los que se descojonan de mi voto en las elecciones generales, la FIA, los de Vodafone que no me regalan un móvil, los Rectores de Universidad que hacen lo que les sale del escroto, la mediocridad de la mayoría, la dejadez en el trabajo, la no profesionalidad de muchos, los sindicatos, los que dicen que me representan, los que se creen que lo hacen, que el banco me robe media casa, que mi piso de 60 metros cueste lo mismo que un chalet, que me jodan el lateral del coche y no dejen ni una nota, el desorden de la mesa de mi despacho, el de mi habitación, el del disco duro, el del cajón de la cocina, el haber perdido los móviles de mis amigos, el ir a Asturias 2 veces al año….El otro día en la misma conversación un sindicalista me llamó Camarada y otro me llamó fascista, a las dos Españas, a las dos Españas tengo algo que decirles: “Me cago en vuestra puta madre”.
Al menos hay cosas que no cambian, una tal Cindy ha intentado venderme viagra hoy 3 veces.