Puntada sin hilo
Todos estos días de atrás, no sólo los programas tildados “rosas”, sino también los medios informativos nos mostraban al presidente de nuestra vecina República (nótese la mayúscula) luciendo el palmito de su nuevo rollito por Oriente Medio. Las cosas quedaron ahí, debe ser lo que le interesa a nuestra tan docta sociedad. La verdad era otra…
Mientras las gafas Ray-Ban y los pantalones ajustados de su acompañante monopolizaban los debates televisivos, nuestro vecino presidente firmaba acuerdos multimillonarios para construir centrales nucleares francesas en Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Qatar, Libia, Egipto, Argelia y Marruecos, ahí es nada. Lean ustedes la noticia en el Washington Post.
Personalmente creo que las diferencias, al parecer irreconciliables, entre los países musulmanes y los occidentales provienen de nuestros distintos niveles de desarrollo económico (que posteriormente redunda en el social y no al revés). La energía estable y barata es la piedra angular del desarrollo y de la convergencia de nuestros intereses, eso y no la “alianza de civilizaciones” (nótesen ahora las minúsculas).
Ojo, que no me confundan los lectores con que ahora Sarkozy es el amiguito de los pueblos de Oriente medio, que no. Que a cambio se ha sacado una base naval “by the face” en Abu Dhabi. Ahora sean ustedes mismos los que juzguen si prefieren a un Sarkozy dirigiendo el país o a uno que se va de cena con Evo Morales a la vez que amenaza con nacionalizar el petróleo y el gas….gensanta qué despropósito (que diría Forges).




