Biocarburantes, ¿vuelve el sentido común?
Leemos hoy en el Boletín de Energías Renovables: “La OCDE aconseja la eliminación de las subvenciones a los carburantes“. Cuando hemos leido esto, en mi despacho más de uno ha dicho: era hora, ¿no?. Como ya sabíamos muchos, la OCDE ha dicho: “los biocombustibles no son competitivos con el precio del petróleo a 70 dólares el barril sin el apoyo masivo de los gobiernos“.
Además de que los Biocombustibles no son la panacea, como muchos piensan, la OCDE nos dice ahora que la reducción de CO2 conseguida por el aumento de los biocombustibles será de tan sólo un 3%. Por todo ello, esta organización aconseja a los países que abandonen su política de subvenciones a los biocarburantes. Y en su lugar propone sustituir las subvenciones por políticas neutras que vinculen el pago de impuestos al consumo de CO2. “Tales políticas serían más eficaces para regular las emisiones y promover tecnologías eficaces”.
Muy bien, ahora ya sólo queda que alguien alce la voz y diga lo siguiente:
1) La energía solar no es competitiva con la nuclear, ni con el gas o el carbón, sin el apoyo masivo de los gobiernos.
2) La energía eólica no es competitiva con la nuclear, ni con el gas o el carbón, sin el apoyo masivo de los gobiernos.
3) La biomasa no es competitiva con la nuclear, ni con el gas o el carbón, sin el apoyo masivo de los gobiernos.
¿Que hay que invertir en renovables? Totalmente de acuerdo, pero que no le cuenten a la opinión pública que son baratas y que nos digan a todos claramente que viven de, y lo que es peor, PARA las subvenciones.




