Hoy soy de Greenpeace… voy a hacer demagogia.
La revista Scientific American se hace eco hoy de una noticia de especial relevancia (al menos para mí). La experta en epidemiologías Anita Kozyrskyj y su grupo de investigación ha realizado un estudio con más de 13.000 niños en el que demuestran que recibir tratamiento con determinados antibióticos en la niñez puede provocar la posterior aparición de asma. Una de sus conclusiones establece que “los niños que han recibido más de 4 ciclos de tratamiento con antibióticos son, al menos, el doble de propensos a desarrollar asma en el futuro”. Tal vez esto sea lo que me ha pasado a mí, que no desarrollé asma hasta los 12-13 años, después de que me fulminaran con antibióticos en mi infancia. En cualquier caso, lo que es una evidencia científica es que los casos de asma han incrementado de manera intensa en las últimas décadas y, según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante el año 2005 murieron unas 250.000 personas a causa del asma.
Tal vez convendría aclarar que la OMS es el organismo internacional de referencia a la hora de realizar informes sobre el impacto de enfermedades. Esta organización tiene toda mi confianza a nivel científico, en todos sus ámbitos de investigación. Y conviene recordad que ésa organización, en conjunción con la UNSCEAR (Comité Científico de la ONU para el Estudio de las Radiaciones Ionizantes), elaboró un informe diciendo que en Chernobyl murieron 47 personas debido al peor accidente nuclear de la historia. Ustedes se lo pueden creer o no, una cosa es ciencia y la otra fé, yo no me meto en las preferencias de cada cual pero prefiero vivir en el mundo real y no ir a la iglesia los domingos.
Pero a lo que iba, a hacer demagogia de forma falaz, por culpa de administrar antibióticos mueren 250.000 personas al año en todo el mundo (aproximadamente infinitas personas más que por las centrales nucleares). Así que yo, desde mi humilde blog, pido que se prohiba a nivel mundial el uso de antibióticos. Detrás de esta petición, auténtico pedestal erigido a la estulticia, se esconden una gilipollecez fundamental, al igual que en el argumento en contra de la energía nuclear. Y no es otro que despreciar y ocultar la realidad del uso de los antibióticos, es decir, que evitan millones de muertes cada año. En el balance final, los antibióticos son absolutamente necesarios.
Cuando los grupos ecologistas repiten su magreado y gastado discurso antinuclear (que no ha cambiado un ápice desde los años 50) se limitan a enaltecer únicamente las cosas “malas” de esta generación de energía aunque sean directamente falsas, como los miles y miles y cientos de miles de muertos de Chernobyl, que resultaron ser menos de 50 (quejas a la OMS y la UNSCEAR, no a mí). Pero claro, no nos dicen que en Ukrania en invierno hay 30 grados bajo cero y que si no tuvieran centrales nucleares cada invierno morirían varios cientos o miles de personas. La energía nuclear nos ha dado, y nos dará, mucho más de lo que nos ha quitado. Es en ese balance en el que hay que decidir, pesando los pros y los contras con información e independencia. Y dejarse de machacar a la opinión pública con argumentos que apuntan directamente al pathos griego, a la sensiblería, a lo fácil, obviando la ciencia y la tecnología, que han sido las únicas que han llevado a nuestra sociedad al punto en el que ahora se encuentra, en un nivel de bienestar social nunca antes alcanzado, con la mayor esperanza de vida de la historia y una calidad de vida a la que yo no estoy dispuesto a renunciar. Que vayan ellos a vivir al mundo que proponen, pero cuando vayan seguro que se llevan el portátil y el microondas…





La demagogia no tiene límites y tu acabas de soltar una de las gordas. La relación calefacción-electricidad en Ukraina es de risa, como argumento pro-nuclear este es el mas ridículo que he oído nunca, dices: “Pero claro, no nos dicen que en Ukrania en invierno hay 30 grados bajo cero y que si no tuvieran centrales nucleares cada invierno morirían varios cientos o miles de personas”. Mira, en Ukraina la mayoría de calefacciones funcionan de manera centralizada en todos los edificios con un combustible que se llama gas, que teniendo en cuenta los problemas con su vecino en el suministro, es lo que hace que las pasen canutas en invierno. El porcentaje de gente que se calienta con electricidad es tan ridículo como tu manera de justificar una central nuclear para la calefacción doméstica en Kiev.
Claro, claro, por eso ya en el título del post digo que voy a hacer demagogia….precisamente para mostrar lo sencillo y lo estúpido que es. Estoy completamente de acuerdo contigo.