Por supuesto, las nucleares no son competitivas…
Leo en Energías Renovables (por cierto, me gusta mucho ese portal): “Globasol invertirá 650 millones de euros en 104 MW fotovoltaicos”. Parece ser que esta empresa tiene en mente la construcción de 10 parques de paneles solares fotovoltaicos que se ubicarán, principalmente, en Murcia y Extremadura. Hagamos una sencilla regla de tres directa, de tal modo que hasta Carlos Bravo puede resolverla: si 104 MW cuestan 650 millones de euros, 1040 MW cuestan…tachán….6500 millones de euros. Más del doble de lo que cuesta una central nuclear con la misma potencia instalada. Eso sí, ocupando infinitamente menos suelo y dando energía hasta de noche, fíjese usted qué cosas. Eso sin tener en cuenta que se tardan unos 5-7 años en amortizar la inversión y a los 15 años tienes que quitar los panelitos porque probablemente su eficiencia de producción sea ya ridícula.
Pero eso no es, por si fuera poco, lo más aberrantemente estúpido. Hablemos de las subvenciones, el año pasado el precio del MWh en el pool se vendió (en media) a 62 €. Mientras las nucleares venden la energía más barata que se produce, una ley obliga a todos los españoles a comprar la energía que produzcan los paneles solares, y además se les regala una prima que pagamos todas y todos (qué moderno) los españoles. Total, que el MWh solar casi alcanza los 100 €.
De este modo conviene aclarar que únicamente se instala energía renovable en España porque te regalan dinero por hacerlo, si no fuera así nadie se explica cómo es posible que tengamos 12 GW de potencia eólica instalada. Este hecho es tan claro y evidente, que la propia empresa Globasol ha matizado que: “el desarrollo de estos proyectos queda pendiente de la aprobación definitiva del nuevo decreto que regirá la retribución para la generación eléctrica de las energías renovables”. Es decir, si nos siguen regalando dinero caído del cielo por producir la energía más cara que podemos y venderla lo más cara que nos dejan, entonces ponemos los panelitos, si no es así pasamos del tema. ¿Se puede decir más claro?
Eso sí, luego tenemos que escuchar a los de siempre diciendo sandeces como que las centrales nucleares no son competitivas… pregúntale a Francia, Carlitos, o pregúntale a Angela Merkel, verás qué cuento más bonito te cuentan.





