Residuos radiactivos al ATC…y los ecologistas a tocar la pandereta
Primero un poquito de legislación. La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA) se crea mediante el Real Decreto 1522 de 4 de Julio de 1984. Este Real Decreto sufrió posteriores actualizaciones, en particular, el Real Decreto 1349 de 31 de Octubre de 2003, en su artículo 2.1 reza lo siguiente: “Corresponde al Gobierno establecer la política sobre gestión de los residuos radiactivos y desmantelamiento y clausura de instalaciones nucleares y radiactivas, mediante la aprobación del Plan general de residuos radiactivos, que le será elevado por el Ministro de Economía, y del que dará cuenta posteriormente a las Cortes Generales.” Es decir, es el Gobierno el que se encarga de la gestión de los residuos radiactivos y lo hace mediante la elaboración de unos planes generales de residuos radiactivos, siendo el Sexto el vigente actualmente.
Una vez puestas las bases legales hagamos un poco de memoria, cosa como sabemos algo escasita en este país. Los residuos radiactivos de alta actividad (básicamente el combustible gastado de las centrales nucleares) se encuentra actualmente almacenado en cada una de las centrales nucleares que los ha producido. De cara a la gestión de ese combustible gastado parece mucho más inteligente tener todo el combustible en una única ubicación en lugar de tenerlo en ocho sitios diferentes. Por tanto, lo óptimo es construir un almacén en el que se ponga juntito el combustible gastado de todas las centrales, en lugar de tener tantos almacenes como centrales. Este almacén tiene el nombre de ATC (Almacén Temporal Centralizado) que, como su propio nombre indica, será temporal y será usado unos 60 años, aproximadamente. Siguiendo esta filosofía, la Comisión de Industria del Congreso de los Diputados, en Diciembre de 2004, instó al Gobierno POR UNANIMIDAD a contruir un ATC. Conviene recordar que en esta Comisión de Industria estaban representados TODOS los Grupos Parlamentarios.
Y ahora es donde la idiosincrasia de cada país se refleja, y todos sabemos que la idiosincrasia española consiste en sacar la pandereta. Al día siguiente de que TODOS los Grupos Parlamentarios hubieran votado por unanimidad hacer un ATC, todos y cada uno de ellos empezaron a decir: “Pero que lo hagan en otro lado, en mi provincia no”. Sí señor, eso es decencia y responsabilidad política. Este comportamiento (preocupante en niños mayores de 10 años) ha llevado a que la construcción del ATC lleve un retraso de un par de años ya que nadie está dispuesto a pagar el precio político de mojarse. Por supuesto hay numerosas localidades que se ofrecen voluntarias a albergar dicha instalación por las claras ventajas económicas, sociales y de empleo que el ATC traerá consigo. Ahora bien, cada vez que una población “suena” como voluntaria comienza el circo ecologista (me perdonen los payasos) su cansina e impertérrita letanía. Recordarán ustedes hace un par de años el caso de Peque, un pequeño pueblo de Zamora a cuyo alcalde se le ocurrió pedir información acerca del ATC y al que, gracias a las maniobras de Greenpeace, le tuvieron que poner protección porque sus convecinos se lo querían cargar.
Ahora le ha tocado el turno a una localidad de Guadalajara, Yebra. Claramente afectada por el cierre de la central nuclear de Zorita, ha decidido presentarse voluntaria para albergar el demonizado ATC. Por supuesto, la maquinaria de la desinformación (plenamente engrasada) ya se ha puesto en marcha y se organizarán varias manifestaciones antinucleares en la localidad los próximos días. Yo me quedo con las palabras de la Asociación de Municipios en Áreas de las Centrales Nucleares (AMAC): “En ningún momento aceptaremos lecciones de transparencia y democracia de las organizaciones que como Greenpeace y Ecologistas en Acción se limitan a bombardear a través de rumores y mentiras la búsqueda de una solución a un problema que tienen nuestros territorios…[..]…Lo único que buscan estos grupos es intoxicar a la opinión pública y a los ciudadanos de estas zonas a través del alarmismo y el rumor”. Pues si los que viven en la puerta de las centrales dicen esto….





